Limpieza de Cutis

¡Todo lo que necesitas saber antes de comenzar tu tratamiento!

¿Por qué elegir nuestro tratamiento?

Limpieza profunda

Elimina impurezas, puntos negros
y exceso de grasa para mejorar la salud de tu piel

Piel más luminosa

Favorece una piel fresca,
uniforme y con un aspecto saludable

Prevención y cuidado

Ayuda a mantenerlos poros limpios
y a prevenir futuras imperfecciones

¿Cómo funciona el tratamiento?

Evaluación de piel

Analizamos las necesidades de tu rostro

Limpieza profunda

Eliminamos impurezas, células muertas y exceso de sebo

Extracción e hidratación

Realizamos la limpieza de los poros y aplicamos activos especificos

Protección final

Finalizamos con productos que hidratan y protegen la piel

Preguntas frecuentes

Se recomienda realizar una limpieza de cutis aproximadamente cada 4 a 6 semanas, aunque la frecuencia puede variar según el tipo de piel y sus necesidades. En pieles grasas o con tendencia a impurezas, puede ser conveniente realizarla con mayor frecuencia, mientras que las pieles secas o sensibles pueden requerir intervalos más prolongados.

Lo ideal es consultar con un profesional para determinar la frecuencia adecuada para cada piel.

La extracción de puntos negros puede generar una leve molestia o sensibilidad, pero no debería ser dolorosa. Cuando se realiza correctamente y por un profesional, se utilizan técnicas adecuadas para minimizar las molestias y evitar irritaciones o marcas en la piel.

Si algún punto está muy profundo o la piel es especialmente sensible, se puede adaptar el procedimiento para hacerlo más confortable.

Sí, pero se recomienda esperar unas horas antes de maquillarse para permitir que la piel se calme y evitar irritaciones. Si la limpieza incluyó extracciones o la piel quedó sensible, lo ideal es esperar 24 horas antes de aplicar maquillaje.

Cuando vuelvas a maquillarte, elegí productos suaves y no comedogénicos, y evitá productos muy pesados durante las primeras horas.

Sí, una limpieza de cutis puede ser recomendable si tenés acné, especialmente para ayudar a mantener la piel limpia y reducir la acumulación de impurezas. Sin embargo, el tratamiento debe adaptarse al tipo y grado de acné.

En casos de acné inflamatorio o severo, es importante realizar el procedimiento con cuidado y, de ser necesario, consultar previamente con un dermatólogo para evitar irritaciones o empeorar las lesiones.

Cada piel es única.
Consultanos y diseñamos el plan ideal para vos.